Mascletás complicadas

La seguridad en la plaza del Ayuntamiento, pone a prueba la capacidad de la plaza. De momento no se han producido incidentes debido a que la asistencia de la gente aún es minoritaria, pero los cortes de las calles adyacentes a la plaza dejan sin capacidad de posicionar a la gente. Hay calles cuyos establecimientos hosteleros no podían atender al público porque habían quedado cerradas completamente.

La amenaza yihadista (que ya se sufrido en otros eventos masivos o festivos en otras partes de Europa) ha obligado a extremar las precauciones en los dos grandes focos de aglomeración: la plaza del Ayuntamiento y las calles de Russafa. La primera, por las «mascletades»; las segundas, por las multitudes que acuden a ver la iluminación. Se han dividido en tres tipos de calles. En dos de ellas no puede haber público y se reservan para la evacuación o de vehículos o de personas. Dos comisiones han tenido que abandonar sus emplazamientos históricos: San Vicente-Periodista Azzati y Ribera-Convento Santa Clara.

La nueva normativa es más estricta por la amenaza yijadista. Y los cuerpos de seguridad del Estado y la Policía Local,han decidido extremar las precauciones. Y por eso, en calles donde antes sí que se permitía que hubiera público en las aceras, aunque estuvieran trazadas como vías de emergencia, ahora ni eso.

El público también se va a encontrar con la imposibilidad de acceder a ciertas calles (Sangre, Cotanda, Periodista Azzati…), desde las doce de la mañana.

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